Dîa uno: Entre una estampida de elefantes
He recorrido siete kilometros de la gran sabana africana y no hay rastros de vida humana en la zona. El calor de 40 grados y los mosquitos son mis acompañantes fieles en esta travesia por el horizonte africano. Creen que estoy loco, pero debo seguir con mi investigación, debo encontrar esos restos, debo saber la verdad, diferenciar la basura cientifica y la superstición de la misma verdad de los hechos. Debo encontrar al primer hombre de nuestra especie, conocerlo a fondo ¿ Cómo sobrevivistes estando solo? Por favor, necesito saber para poder ser yo el que sobreviva a esta soledad. Casi todos han muerto y pronto será mi turno. Él es la clave de todo, mi cura y mi razón.
Son las doce y media de la tarde y he excavado alrededor de 2 kilómetros y ni un hueso, nada. Estoy cansado, sediento y hambriento. Creo que deberia morir ahora y dejar esta estupidez de un lado. No, no, no, no, ! que estoy diciendo! debo seguir, todo lo demás es imaginario, solo necesito descansar.
He cerrado los ojos y pienso en mi bella Inglaterra. La cerveza, la sonrisa de una atractiva chica, el olor a la comida casera de mi madre, los cigarros que fumabamos, mi hermano y yo, a escondidas de nuestros padres. Veo espejismos, veo agua. Noooo, si es agua. Agua, agua.
Me arrastraré hacia ella y llegare. Mis brazos no son fuertes pero tratan de hacer lo posible. Empuja cuerpo, empuja. Ya casi llegamos. Que alivio, agua y es real, no es una farsa. ! Estoy bebiendo agua y es naturalmente, deliciosamente real! Vivo el primer milagro de mi busqueda y… ( se desmaya)
¿ Qué ha pasado? ¿ Qué hora será?, ¿ a donde estoy?. ! Qué hermosos animales! , creo que los elefantes son inofensivos. Seré delicado y me iré. Ya está oscureciendo y no puedo, Crick. Los elefantes estan enfurecidos y han usado sus trompas como trompetas para llamar la atención y captar la intrusión de un humano en su vida salvaje. Corre, jack, corre, maldita sea. Esquiva, corre, escondete, busca refugio, se superman o mejor que él.
!Demonios! estoy en África y casi me mata el calor y una estampida de elefantes furiosos y aún no he encontrado el elixir de la vida. Son las ocho de la noche y apenas el primer día a concluido. No se cuantos más podre soportar.
12/03/2015
